
Partiendo de un estudio de la arquitectura del local y de la información recogida en las reuniones con el propietario, se plasma el siguiente programa de necesidades en el que se recogen los requisitos que debe cumplir el nuevo diseño:
-Ofrecer un diseño versátil que cumpla con el triple papel de cafetería, bar y restaurante.
-Optimizar el espacio al máximo (el local cuenta con tan sólo 23m2 de espacio interior para clientes.
-Contar con un mobiliario, paredes y suelo duraderos y fáciles de limpiar.
-Permitir el flujo continuo de camareros desde la barra de la cocina, donde se recogen los platos recién preparados, hasta las mesas.
-Permitir el acceso al almacén.
-Proyectar una imagen cuidada, mejorando la experiencia del cliente.
-Permitir el almacenaje de botellas, platos y vasos en la zona de barra.
-Ser económicamente viable. El PEM debe ajustarse a los 15.000€.
-Por normativa, entre la zona interior y exterior debe haber una separación de 2,5 m.
-No se permiten rótulos luminosos.

El diseño de este proyecto bebe de distintas corrientes artísticas que en un principio pueden sentirse antagónicas, pero que adaptadas en su justa medida consiguen encontrar un balance que aporta al conjunto del espacio personalidad y unidad. Se trata de un diseño que pone de manifiesto la pasión millennial por recuperar elementos del pasado y dotarlos de vida en un contexto contemporáneo. Este proyecto se inspira principalmente en el movimiento midcentury, en el que las líneas puras, formas cuidadas, madera y elementos dorados se combinan para crear funcionalidad sin descuidar la elegancia.

La sensación de sofisticación que aporta este estilo se equilibra, por una parte, con la relajada temática costera (plasmada en la elección de sillas que imitan mimbre y mesas de melamina clara, en la predominancia del color blanco, y en la selección de varias plantas mediterráneas y tropicales para decorar barras y mesas) y por otra, con la pureza de la temática industrial (reflejada en la incorporación de chapa de zinc bajo la barra y en la puerta corredera del almacén). Esta yuxtaposición de estilos logra una atmósfera desenfadada y acogedora que transmite cercanía y prestigio al cliente, invitándole a realizar una pausa a cualquier hora del día.



